Consejos generales para el cuidado de tus cañas
1. LIMPIA LAS ANILLAS
Una tarea fundamental que la mayoría de la gente pasa por alto es limpiar las anillas de la caña. Poco a poco, tras numerosas salidas, las anillas pueden dañarse por el uso. Con el tiempo, óxido, suciedad y otros residuos se acumulan en ellas. Esto puede aumentar el riesgo de que el hilo se deshilache, de que se formen nudos y de que la anilla sufra daños permanentes.
Esta es la solución:
Cada pocos meses cojo un bastoncillo de algodón, un poco de Saltaway o un producto similar y agua tibia con jabón. Empapo bien el bastoncillo en Saltaway y froto alrededor de las anillas, tanto por dentro como por fuera. Después humedezco un trapo con agua tibia y jabón para retirar los restos de suciedad. He visto a gente usar cepillos de dientes viejos en lugar de bastoncillos y funcionan muy bien para retirar la suciedad.
2. LIMPIA LOS PUÑOS Y EL PORTACARRETES
Cuando pesco con señuelo, los puños de la caña suelen ensuciarse con vísceras y escamas. Y aunque lleves un pez en la mano y te quede llena de baba, lo normal es coger la caña y seguir pescando. Con el tiempo se acumula bastante suciedad sobre los puños de EVA o de corcho.
Esto ayudará a alargar la vida de tu caña y a que sea más fácil de empuñar. Yo uso un trapo viejo y alcohol de friega (alcohol isopropílico o líquidos a base de etanol). Empapa el trapo con el alcohol y frota con fuerza. Todo quedará limpio y como nuevo, y podrás manejar la caña sin que se te pegue a la mano, lo que podría hacer que perdieras un pez.
También es muy importante limpiarlos cuando son nuevos. Los puños recién comprados tienen mucha suciedad. Conviene eliminarla por completo si puedes (el polvo del corcho es bastante desagradable). Además, el alcohol desinfectará el puño por si hubiera gérmenes.
3. GUÁRDALAS CORRECTAMENTE
Guarda las cañas que no estés usando dentro de fundas Rod Armour. Así las proteges y evitas que se enreden. No cuestan tanto, así que compra las que se adapten a tus cañas.
Siempre que puedo, guardo mis cañas en posición vertical. Eso mantiene los blanks rectos. Si tengo que dejarlas tumbadas, nunca lo hago con el blank curvado. Con el tiempo la caña «adoptaría» esa curva y quedaría inservible.
Nunca guardes una caña en un lugar caliente, como el coche o la furgoneta. El calor puede debilitarlas. Y nunca apoyes la caña sobre algo duro como la regala del barco o algo que tengas en el coche y dejes que vibre arriba y abajo en el mismo punto. Eso debilitará el blank y podría provocar que se rompa cuando esté bajo presión, justo cuando estés peleando con el pez de tu vida.
4. LAS CAÑAS NO DURAN PARA SIEMPRE
Todas las cañas se debilitan con el tiempo. Tras varios años pierden firmeza y no aguantan como cuando eran nuevas. Esto no es una crítica a ninguna marca ni fabricante en concreto. Sencillamente es así en la vida real. Puedes comprobarlo cogiendo una caña vieja y comparándola con una caña nueva idéntica. Notarás la diferencia inmediatamente, tanto a la vista como al tacto.